El Dr. José Rubio estudió Medicina en la UV en la promoción 1986-1992. Se especializó en urología siendo MIR en la Fundación Puigvert de Barcelona y comenzó su andadura profesional en la sanidad valenciana en el Instituto Valenciano de Oncología (IVO), donde fue sucesivamente adjunto, jefe clínico y jefe de servicio de Urología hasta el año 2021. Actualmente, se dedica a la actividad privada en el grupo Vithas, liderando un equipo de 7 urólogos. Bajo la cita de Confucio: “Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá siempre” fundó Surg for All, una ONG dedicada a formar a personal sanitario de África.

-¿Por qué decidió especializarse en urología?

En primer lugar, porque aborda la parte médico-quirúrgica de una forma muy compleja. Por otro lado, es una especialidad con mucho futuro y que ha crecido durante los últimos 20 años, sobre todo a nivel tecnológico. Gracias a la medicina, la expectativa de vida se ha alargado, y la prevalencia de las enfermedades urológicas en la edad adulta es clara, tanto la patología oncológica como la benigna.

-¿Hay miedo entre los hombres a acudir al urólogo? ¿Con qué frecuencia y a partir de qué edad se debería visitar periódicamente?

Cada vez menos. Es un mito que va cayendo. Además, las mujeres también tienen muchos problemas urológicos y los mismos tumores que pueden tener los hombres en los órganos compartidos.

Si hablamos del cribado del cáncer de próstata, que es el más común, sería a partir de los 40 años, dependiendo también del carácter familiar, raza, etc.

De hecho, hay varios proyectos piloto para realizar cribados oficiales de esta patología. Es importante porque las sintomatologías en el paciente de cáncer de próstata no se diferencian de la hiperplasia benigna de próstata. Esta última, la padecen 1 de cada 4 hombres a partir de los 50 años.

-¿Qué es SURG FOR ALL y cómo surge?

A partir de una experiencia en cooperación con unos amigos, decidimos hacer algo con un carácter más docente en África. Fundamos “Surg For All” hace 9 años y nos dedicamos a formar a personal sanitario en técnicas quirúrgicas que no hagan allí. Planteamos un esquema de funcionamiento de 3 fases.

Una vez escogidos los hospitales en expediciones insitu, escogemos un equipo médico que pueda venir a Valencia una temporada. Están aquí durante periodos de entre 3 meses y un año, les enseñamos diferentes técnicas y tras ello, compramos este material para su hospital de origen. Además, en una tercera fase, vamos a hacer las misiones quirúrgicas a su hospital hasta que son independientes.

-¿Cuesta encontrar gente que quiera sumarse a este proyecto? Una cosa es ayudar, y otra involucrarse personalmente.

Voluntarios para ir a las misiones y operar allí no faltan. Hay que ir con cierta experiencia quirúrgica porque te encuentras con problemas graves. Sin embargo, voluntarios para asumir tener una persona a la que formar a su lado durante 6 meses o un año, eso es más complicado. Otra parte complicada, es recabar fondos, hacer socios, comprar material y luchar para llevarlo allí.

-¿Qué se ha encontrado en estos viajes?

La carencia allí es total. La urología que se hace en África es la urología que se hacía en España hace 50 años. El ejemplo de Liberia es muy llamativo. Liberia tiene aproximadamente 5 millones de habitantes y no hay ningún urólogo. No existen. Siendo que, además, el cáncer de próstata es mucho más prevalente en raza negra. Tenemos un proyecto muy bonito que es la génesis de un servicio de urología en este país.

Además, allí un médico trata un infarto, una cesárea, un niño o una fractura.

Por ello, es gratificante cuando pueden desarrollar avances y sobre todo puedan hacerse independientes en implementación de técnicas que aquí consideramos muy básicas.

Contacto: www.surgforall.org y contacto@surgforall.org