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El ICOMV apoya a los médicos de Atención Primaria

Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia

“José María Lloreda es pediatra neonatólogo y ha escrito tres libros, un blog… y una cita falsa atribuida a Stanley Kubrick: “Dejaréis de ser héroes cuando la gente no tenga miedo. Dejaréis de ser héroes cuando a los políticos les interese. Ahora sois carne de cañón, por eso os llaman héroes”. Esta frase, que el médico escribió en su cuenta de Twitter el pasado 9 de abril, sin ninguna alusión al director estadounidense, se ha compartido en decenas de publicaciones, muchas de ellas con miles de compartidos, atribuyéndola a la película Senderos de gloria (1957) de Kubrick”.

Esta cita, auténtica del diario El País sobre una cita falsa de una película de Kubrick, se ha convertido en una profecía.

Llevamos unas semanas en la “nueva normalidad” y mientras comprobamos que la población le ha perdido el miedo al SARS Cov 2, coronavirus o, simplemente, “el bicho”, observamos dos fenómenos. El primero es completamente esperable, el virus sigue estando en la calle y el número de brotes aumenta de manera alarmante (ya son más de 300 nuevos contagios en el momento de escribir esta reflexión. El segundo es que la cita apócrifa de S. Kubrick se está convirtiendo en realidad y el personal sanitario, y más específicamente el personal médico de Atención Primaria, ha pasado de olimpo de los héroes a infierno de los villanos. La frase “los médicos de los ambulatorios no hacen nada, se pasan el día llamando por teléfono y no quieren ver a nadie” si no fuera tan larga sería trending topic en twitter.

En el primero de los fenómenos que observamos, nuestros mandatarios se pasan el día (y así lo deben hacer) recordándonos que hemos de mantener las precauciones universales (lavado de manos, distancia social…) e incluso legislando la mascarilla obligatoria hasta en espacios al aire libre. Bien por ellos, se merecen un aplauso y, por supuesto, se lo damos.

En el segundo, ya no podemos aplaudir. Si no fuera porque la PROFESIÓN va por dentro, porque nosotros somos los primeros que echamos en falta el contacto personal y presencial e insustituible con el paciente y, por qué no decirlo, porque en el fondo estamos acostumbrados a frases del estilo de “estás aquí porque yo pago” (prefiero omitir él “TE PAGO”), aquí muchas y muchos de los integrantes del colectivo médico de Atención Primaria llegan a casa llorando, cargados de frustración, después de una jornada agotadora que ha iniciado con entre 45 y 50 pacientes citados. Pacientes a los que hay localizar por teléfono (no es tan fácil y en la mayoría de ocasiones hay que llamar varias veces y a varios números sin desesperar en el intento). Una vez localizados, hay hablar con ellos (que, comprensiblemente, cuando están en contacto con su médico nunca cortarían la comunicación), conocer cuál es el problema que les aqueja, tomar decisiones clínicas (que en una buena parte acaban convirtiendo esa cita telefónica en una presencial en el mismo día, pero en un momento concreto para conseguir que el paciente no coincida con otras personas en el Centro de Salud), escribir todo eso en una historia clínica (en el “ordenador”), atender a pacientes que se han presentado con un problema urgente (o no tanto), llamar a algunos pacientes que sin estar citados sí lo están en la agenda personal de ese médico que acaba la jornada con entre 10 y 20 personas atendidas, además de las que ya tenía asignadas inicialmente (y eso sin contar que no deba hacerse cargo de una parte de la agenda de cualquier compañero al que le haya surgido un imprevisto y no pueda hacerlo él). Todo esto en un año en que las circunstancias epidemiológicas y, precisamente, la disponibilidad de tener contacto telefónico con el médico de cabecera hace que el paciente, aunque no está físicamente en su domicilio, incluso estando en otro país, llame a su Centro de Salud para ser atendido por su médico de cabecera, con lo que no se da la bajada de demanda asistencial típica de los anteriores veranos (que es atendida por un menor número de médicos ya que también ellos tienen derecho a vacaciones).

Ante todas estas circunstancias, sí que notamos a faltar el apoyo de esos mismos mandatarios que, en este caso, no salen a la palestra para dejar bien alto y claro que esos médicos y esas médicas son grandes profesionales, que no tiran la toalla pese a la sobrecarga física y emocional que representa trabajar con esa presión asistencial y en esas condiciones. Echamos en falta que expliquen a la población a la que representan cómo en los centros de salud se ha reorganizado la asistencia para tener circuitos separados donde atender pacientes sospechosos de estar infectados por el virus, sin que se mezclen con otros no sospechosos, separando a niños de adultos, evitando aglomeraciones en salas de espera, etc. Y todo esto para evitar que dos personas, una de ellas posible enferma pero asintomática (que podría ser el mismo médico) y la otra sana (entendiendo sana como libre del virus) acaben siendo dos enfermos de la Covid-19, para conseguir parar una pandemia que, aunque no está en las cifras de la pasada primavera, no está superada. En cuatro palabras: por MOTIVOS DE SALUD PÚBLICA.

Desde el Colegio de Médicos de Valencia pedimos a la población comprensión y apoyo a sus médicos, a esos profesionales que se han dejado la vida en el cuidado de la de ellos (aquí cabe recordar que más de la mitad de los médicos de España que han muerto como consecuencia de esta enfermedad eran MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA).

Pedimos comprensión y apoyo a unos profesionales a los que no les preocupa llegar agotados a sus casas, porque eso lo tenían claro dese el inicio de su formación cuando con 17 o 18 años entraron en la Universidad, a lo largo de sus seis años de carrera y cuatro de MIR que son los méritos por los que están allí. Comprensión para esos profesionales a los que, repetimos, no les preocupa llegar cansados, pero que sí les preocupa llegar a sentir que alguien piensa que no les gusta su profesión de MÉDICO.

A nuestros mandatarios les pedimos apoyo en forma de campañas institucionales, declaraciones en medios de comunicación, redes sociales y donde haga falta para recordar que la Atención Primaria no solo no ha dejado de trabajar, sino que ESTÁ TRABAJANDO MÁS QUE NUNCA

PERO, PESE A TODO, EL MÉDICO SIEMPRE ESTÁ …. ¡PORQUE NOS GUSTA SER MÉDICOS!

 

La Junta de Gobierno del ICOMV